miércoles, 10 de junio de 2015

El camino hacia el Ironman: Ecotrimad 2013

Después de mi éxito en Lisboa, el siguiente paso era el sprint del Ecotrimad. Y cometí el mayor error que todo triatleta novato debe evitar...confiar en que el neopreno hará todo el trabajo por ti. Vi que con el neopreno en Lisboa nadé de maravilla y dije pues nada, como en Buitrago también voy a ir con Neopreno, y es un sprint, no me hace falta nadar mucho...ERROR...desde el 2 de mayo, que fue Lisboa, hasta el 15 de junio que era el Ecotrimad, nadé un día...1000 metros, en la misma semana de la competición.

Los federados salíamos a las 12 del mediodía, quedé con Simo a las 8:45 para estar allí a las 10...Cogemos el dorsal, y vamos hacia boxes. Muchísima cola, embudo, total, retraso de una hora para salir, y en vez de las 12, salimos casi a la 1. Mi desayuno ya estaba más que olvidado...Hacía frío, viento y llovía. Me puse el Neopreno, nos metimos en el agua...Casi no termino...me costaba respirar, iba mareado, había mucho oleaje, a pesar de ser un embalse...intentaba nadar a braza...a espalda...no había forma, pensé en salirme...al final acabé en más de 22 minutos los 750 metros. en Lisboa hice 19 en 950...

Ya, totalmente desmotivado, me subí a la bici...a terminar como buenamente pudiera, no iba, no tenía fuerzas...la bici se me hizo también dura, encima con viento y algo de lluvia. Pero lo peor todavía estaba por  llegar. En la carrera, tampoco iba. Además estaba muy hinchado, con muchas ganas de orinar desde el principio de la prueba, y no aguanté más y tuve que parar a orinar. Qué alivio, cogí algo de fuerzas y fui más rápido los últimos 2 km. Tampoco era muy difícil, puesto que eran prácticamente cuesta abajo.

Acabé entrando en un, para mí, humillante 1:45. Eso sí, con la lección bien aprendida de los errores que cometí, y que no he vuelto ni volveré a repetir. Jamás dejes de practicar ninguno de los tres deportes cuando estás en época competitiva...los resultados no van a ser nada positivos.

De esta tampoco tengo fotos :(.

jueves, 14 de mayo de 2015

Comenzó la temporada de Triatlón: Olímpico en la Casa de Campo


Pues el sábado 9 de mayo era el día de comenzar la temporada de Triatlón. Sin medias tintas, este año había que empezar con el Olímpico, y romper mi regla sagrada de no estar más de 20 minutos dentro del lago de La Casa de Campo...no tiene que ser bueno para la salud jejeje. El tiempo que había calculado, como siempre, era de 3 horas, teniendo en cuenta que la bici no era plana, y había que subir 5 veces Garabitas. La hora no es que me gustara mucho, prefiero hacerlos por la mañana, pero ya tenía experiencia el año pasado con el de Ribadesella, que también salimos a las 16 de la tarde.


Por la mañana fui a ver a Sergi, y para mi sorpresa, y la de muchos, ya no estaba permitido el Neopreno...por tanto, por la tarde, era seguro que no se iba a poder usar...un pequeño contratiempo, porque iba a tardar más en la natación.

Haciendo cola para la transición, menos mal que encontré a Gema, si no todavía estoy esperando


¡Preparado!

A las 16:30 salió la primera serie, y dos minutos después sería la salida para mi. No me gusta tirarme de cabeza por temor a perder las gafas...así que al agua...lo más esquinado posible, y a dar las primeras brazadas...con tranquilidad para ir cogiéndole el pulso al agua. Al poco ya me di cuenta de que, una de las cosas que quería probar, respirar por los dos lados, iba a ser difícil...en la piscina lo he ido llevando bien, pero en esta primera prueba no ha habido forma y además, cuando intentaba cambiar de lado para respirar, no estaba cómodo y tenía sensación de mareo, así que, al lado derecho como siempre...Algún golpe que otro, de los que venían por detrás, sin mayor importancia y todo normal en un triatlón y salgo en la primera vuelta con un tiempo de 16:30...no me lo creía, era mi récord absoluto, y no había nadado ni mucho menos a tope. La segunda vuelta se me fue algo más y acabé saliendo en 34:38...que para estar si neopreno, no estaba nada mal :). Con el neopreno hubiera hecho, según mi previsión, 30 minutos, pero visto lo bien que fui, a lo mejor había estado en 28.

El agua estaba perfecta


Según Vero, el del fondo soy yo


Pero lo mejor fue que salí corriendo del agua, hacía boxes...Normalmente me la tomo con mucha calma, porque salgo con las pulsaciones aceleradas...pero en esta ocasión pude ir corriendo, no sprintando, pero si corriendo. Otro pasito más dado :).

Comencé la bici...y en la primera rampa, ya me sentí muy cómodo. Lo comprobé en la primera subida a Garabitas, que la subí con el plato grande, cuando siempre suelo poner el pequeño...Iba haciendo buenos tiempos, iba disfrutando en la bici, porque me iba relevando con algún que otro triatleta...La cuarta y la quinta vuelta ya se me estaban haciendo pesadas y....cuando estaba ya pensando en la pedazo de marca que iba a hacer (para mí, claro jajaja), cuando apuraba la última rampa de Garabitas, cuando estaba pensando en que iba a bajar a tope.....zas...reventón...:(...Me dije que quedaban 2,5 km y que seguiría con ella pinchada hasta el final, pero en la curva de la bajada (iba despacio), casi me voy al suelo. Paré para intentar hinchar algo, a ver si cogía aire...nada...tenía el líquido reparador, pero, error grave, nunca lo había probado y no supe usarlo jajaja. Total que dije, pues con cuidado ya hasta la meta...1:29...me fastidió todo el triatlón...perdí yo creo entre 10-12 minutos.

Al comienzo de la bici

Llegué a la T2 ya con la moral baja y el consiguiente enfado. La carrera no fue bien. Vale que desde la Maratón de Sevilla la he tenido un poco abandonada, pero si no me hubiera pasado lo de la bici, creo que hubiera ido mucho mejor con el subidón. Además me sentía muy hincado, creo que bebí demasiado en la bici (prácticamente los dos botellines, uno de agua y otro de carbohidratos). Durante la mitad de la carrera guardaba la esperanza de no subir de 3 horas a pesar del contratiempo, pero en el km 7 ya supe que iba a ser imposible, así que me dediqué a terminarlo...En la carrera hice 55:18 para un tiempo final 3:04:53.

Había que sonreir para las fotos, pero iba maldiciendo el pinchazo jejeje


Una lástima, creo que podía haber acabado entre 2:45 y 2:50, pero bueno me quedo con lo positivo, que fue la natación y lo bien que fui en la bici, y eso que no le había dado muy fuerte estos meses. Por cierto, era el último triatlón de esta bici.

La próxima prueba, el Ecotrimad sprint, una semana antes del Astromad (Half).

lunes, 11 de mayo de 2015

Real Madrid - Barcelona...Casillas vs Xavi: el partido final

Uno ya está prácticamente dentro...el otro, tendrá que remontar un gol, algo que para este Madrid y en el Bernabéu, parece asequible. El caso es que, si el fútbol fuera justo, la final de este año tendría que ser Real Madrid - Barcelona. Este sería el verdadero partido del siglo, lo esperado por todo el mundo...pero no lo digo por eso, no. Sería el punto culminante a la carrera de los dos mejores y más importantes jugadores que ha dado la historia de nuestro país. Sería el último duelo, cara a cara, entre Iker Casillas y Xavi Hernández, el justo y digno final, para las dos personas que han cambiado la historia de nuestro fútbol. El último partido entre dos amigos...

Hoy día nos reímos bastante de Casillas. Es obvio que ya no es el de hace 3-4 años, el que hacía paradas milagrosas, el que llegaba a balones imposibles, pero el fútbol le debe esta final, para eso, para volver a unir a sus críticos. El caso de Xavi es algo más distinto, él no tiene críticos, y simplemente acusa el paso del tiempo, que para un jugador de campo es mucho más rápido que para un portero. Aún así, Xavi todavía nos deleita con su clase en los minutos que juega.

Para mí, son los dos mejores jugadores de la historia del fútbol español. El primero, para mí, Iker, que no es jugador, pero está claro que el portero más decisivo de los que yo haya visto, y (por lo que sé, y hay que tirar de lo que ha hecho en los grandes partidos), de los que no he visto, también. La gente habla de Iniesta en el Mundial...claro nos ha jodido, el marca el gol...pero es que ese gol no hubiera existido si antes Casillas no obra el milagro en el 1vs1 contra Robben...pero es que él no solo hizo ese milagro...en octavos...Paraguay nos habría mandado a casita si no es por el penalti que para con 0-0 en el marcador. Y así podríamos seguir con paradas milagrosas de Casillas en Mundiales, Eurocopas, Champions, Ligas....

Y qué decir de Xavi...el hombre sobre el que ha girado el fútbol llevada a la máxima expresión, tanto en el Barcelona como en España. Si tienes un aprieto, dale el balón a Xavi, que no lo va a perder y va a saber lo que hacer con él. Los pases que ha dado a Ronaldinho, Messi, Etoo, Ibra, Villa...su forma de entender el fútbol...un ejemplo dentro y fuera del campo (excepto alguna salida de tono en el último año).

Sería EL PARTIDO, para todo el mundo; pondría a prueba los corazones más exigentes...para ello el Madrid debe ganar a la Juve por más de un gol (el 1-0 le vale), pero si lo consigue, sobre todo será el último partido entre dos amigos que han cambiado la historia de nuestro deporte.

miércoles, 6 de mayo de 2015

El camino hacia el Ironman: Mi primer triatlón serio, Lisboa 2013 (Short)

En Julio de 2012 me cambiaron de puesto y comencé a trabajar por las mañanas, lo que aproveché para apuntarme a TRIMAD. Cuando iba al trabajo, al coger el desvío de la M30 hacia el Puente de Segovia, me encontré con que había una tienda llamada TRIMAD. Pronto busqué información y en septiembre de 2012, comencé los entrenamientos con ellos. Era un club joven, de triatlón aficionado, que inició su andadura en enero de ese año.

Enseguida congenié con Fran, Guille, Óscar y Dani, que eramos los más interesados en el triatlón al principio. Había grupos para todo, tanto para los que solo querían correr, como para los que queríamos hacer Triatlón. En uno de los entrenamientos de running, Guille dijo que había un triatlón muy chulo en Lisboa, en el puente de mayo, cuyas distancias eran, half y olímpico plus que lo llamaron. Miré y se me hizo la luz. Un triatlón en el que me quitaban 500m de natación y me ponían 5 km más de bici, y que encima nos daba la oportunidad de viajar y pasar unos días en otro país (uno de los motivos por los que me aficioné al triatlón). Pues estaba claro, había que apuntarse. Las inscripciones se abrían el 1 de enero...y yo por miedo a que se acabaran, por la cercanía con España, me inscribí esa misma nochevieja....al final sobró alguna que otra inscripción.

Este era el cartel de la prueba


Mucho miedo para afrontarlos, era el primer "olímpico" (la distancia por excelencia) que afrontaría, la primera vez que nadaría con neopreno (hicimos una prueba en piscina con TRIMAD)...en fin muchas dudas. Encima, yo pensaba que nadábamos en el Tajo, o sea en agua dulce, pero...si, en el Tajo, pero era en la desembocadura y era agua salada, y yo nunca había nadado en agua salada.

Aprovechando el puente, Vero y yo, cómo ya habíamos estado en Lisboa, decidimos hacer el primer día en Setubal, bueno en un pueblo llamado Azeitao, en el que se estaba de maravilla y se comía mejor. Visitamos Setubal, una ciudad de contrastes, con una zona muy pobre, y otra más normal, y el viernes nos fuimos para Lisboa. Nos alojamos en el NH, cortesía de Dani.

Vista de Setuba

Relajando los pies. Estaba fresquita el agua

Lo que yo quería hacer por encima de todo, era probar el circuito de natación con el neopreno. Un lujo que te dejen nadar el día de antes de la prueba, en el lugar en el que se va a celebrar (en este caso, era en el Acuario de Lisboa). La prueba era de 5 a 6, y allí que fui. Vero se reía al verme poner el neopreno...es toda una odisea jejeje. Me lo puse, me metí en el agua...debí nadar 3 minutos...creo que ni 200 metros hice antes de agobiarme, pero todavía me agobié más cuando intenté volver a braza y no podía porque el neopreno me empujaba hacía arriba, y encima, para colmo, en esos 10 minutos que debí estar...una herida en el cuello del copón.




¡Todo preparado yo con mi neopreno!

Genial, estaba convencido de que no lo iba a conseguir. Tras ello, nos reunimos, con Fran, Guille y Santi, para la charla técnica, y después nos fuimos a cenar y calmar algo los nervios. Al hotel, al que acaba de llegar Dani y a descansar que había que madrugar.

Ya que estábamos...
La previa con Fran
La salida era a las 8 de la mañana, así que nos levantamos a las 5:30 aprox. Habíamos quedado a las 6:45 con el resto, ya en la transición. Un lujo, completamente a la sombra, techada...una maravilla. Encima en cuanto entro a colocar la bici, me encuentro con que está mi dorsal, con mi nombre y la banderita de España, ¡qué pro parecía todo! jajaja, me hizo mucha ilusión ver eso.

Mi identificador


7:45, primeros rayos de sol, neopreno puesto, nos metemos en el agua...fresquita. Salimos a las 8:06, y para agobiarme más, 10 minutos después saldrían los del Half...No sé qué me pasó, si fueron los nervios del día antes, el ir mentalizado de que se me iba a hacer muy largo, o qué...comencé las primeras brazadas y me sentí muy cómodo, muy a gusto en el agua, con el neopreno y deslizando. Se me hizo muy corto, no salí el último, que me temía que así sería...950 metros...19 minutos...el año anterior había hecho 750 en 22...ni tan mal. Me había puesto un límite de 25 minutos. Toda una sorpresa.

¡Vamos equipo!

¡A nadar!
Comenzó la bici...Fran, Santi, Dani y Guille, volaban literalmente, yo a mi ritmo jejeje. 2 vueltas a un circuito prácticamente llano, exceptuando un par de subidas cortas (600 m la que más). Como había practicado en un entrenamiento 40+10 que hicimos en Casa de Campo, me tomé el un gel a falta de unos 10 km, para que me empezará a hacer efecto en la carrera. Era mi primera toma de contacto (el día del entrenamiento) con los geles, todo un descubrimiento. El que yo me tomo, es de Victory Endurance, el de sabor cola, y lleva Cafeína y Taurina, y lo noto bastante, para bien. Acabé la bici en un tiempo de..... el límite que me había puesto era 1h 30, quizá demasiado ambicioso, porque me suponía hacer 30 km/h de media, cosa que nunca he logrado.

Una de las pocas subidas que había

La transición
Y comenzó la carrera, dos vueltas por el paseo marítimo y la zona del Acuario. No es que me gustara mucho este recorrido, pero daba igual, en ese momento me gustaba todo, disfrutaba de todo. Iba bien, cruzándome con mis compis en un par de ocasiones, y viendo como me estaba saliendo una media en torno a 5 el min...cosa con la que no contaba. El último km ya lo fui disfrutando, sabiendo que iba a hacer mejor tiempo de lo que pensaba. Hice los 10,5 en 52:30 aprox, y había marcado en torno a la hora, porque no sabía como iba a andar de fuerzas. Entré en la meta, con Vero y mis compañeros de carrera, esperándome. Me dieron la camiseta y ¡me pusieron la medalla de finisher! (había pagado por ella jajaja). Mi tiempo fue de 2:48...y mi límite era de 3 horas. Había pasado con nota mi primer triatlón serio.

¡Esto ya está hecho!

La entrada triunfal

Después nos dimos una merecida comilona, y al hotel a ducharnos y descansar. Vero y yo aprovechamos para salir por la noche a cenar, y volver a recorrer el barrio alto e ir al mirador de San Pedro. Y el domingo antes de partir, nos quedaba una cosa pendiente de nuestro anterior viaje a Lisboa...que era ir al punto más occidental de Europa, el cabo da roca. Y allí que fuimos el domingo por la mañana...



El Cabo da Roca

Intentamos bañarnos...pero es que hacía algo de viento jejeje

jueves, 30 de abril de 2015

Las 5 ciudades más bonitas de Europa: nº 4: Oporto (Portugal)


Vaya por delante que adoro Portugal, desde mi primera visita en el 2010 a Lisboa, me quedé enamorado, de la ciudad primero, del país y de su gente. De hecho a Lisboa volví una segunda vez para hacer el Triatlón en el 2013. En ese viaje además fuimos a Setubal y estuvimos en Azeitao, una tranquila villa enclavada en el Parque Natural da Arrábida, todavía más bonito. Pero es que en septiembre de 2012, tuvimos una boda en Bragança, y puedo decir que la carretera que transcurre desde esta localidad portuguesa hasta Sanabria, es tan preciosa como peligrosa, pero merece la pena :). Y en Agosto, fuimos a Oporto de vacaciones, 4 días...y me gustó muchísimo más que Lisboa, y era difícil.

Fuimos Vero y yo de vacaciones, de lunes a jueves si no recuerdo mal, y el plan era dedicar un día bien a visitar Braga o bien Guimaraes. Finalmente elegimos la primera opción. Oporto nos recibió con lluvia y fresquete para ser agosto. Volamos con Ryanair, tirado de precio, y desde ese día descubrí que la aerolínea irlandesa, había mejorado bastante en los últimos años, solo sigo echando en falta que ponga redecillas en los asientos. Nos alojamos en un hotel que tenía muy buenas referencias en Trip Advisor, el hotel B&B Porto Centro y un precio muy bueno. No las tenía yo todas conmigo, pero es una maravilla. La decoración, cinematográfica a más no poder, es genial y la ubicación, en la Praça da Batalha, inmejorable.

Lo primero que hicimos fue ir a la Iglesia y la Torre de los Clérigos y...darnos cuentas de que Oporto...llano lo que se dice llano, pues no es la verdad, ¡pero para eso están las piernas!. Además nos pillaba a escasos 10 minutos andando. El conjunto data del siglo XVIII y está en lo alto de lo que antiguamente era un cerro. La torre es la más alta de Oporto con 76 metros, hay buenas vistas, aunque lo nublado del día las deslucieron un poco, y para subir hay que esperar cola casi con total seguridad. No esperamos mucho, no se si fue cosa de 15 minutos...lo suficiente para observar los intentos de colarse de la gente...española por supuesto...

Después era hora de comer y comprobar, una vez más, la generosidad y riqueza que tanto me gusta de la cocina portuguesa. Tras coger fuerzas, nos dirigimos hacia la Catedral de la Sé, por supuesto bajando y subiendo cuestas y escaleras, con el sol ya pegando en todo su esplendor.. Esta nos gustó más que la de los Clérigos. La entrada a la Catedral es gratis, pero el Claustro, que es lo que realmente merece la pena, cuesta 2 euros con la Porto Card y 3 sin ella. El Claustro es muy bonito. Y ya con las visitas "obligadas" del día concluidas fue turno de ir al Museo...dar una vuelta por la Praça da Liberdade y ver el Gabinete de Numismática, y, como sobraba tiempo, pues fuimos a visitar "O Dragao", cuyos alrededores me gustaron mucho.

Lo mejor del intenso día, sin embargo, quedaba para el final, ver la puesta de sol desde el mirador da Serra do Pilar...encontrado por casualidad, pero bendita casualidad. Las imágenes hablan por si mismas, aunque serían todavía mejores, el último día. Cena y a dormir.

Día 1 en imágenes: 
El Claustro
Vista desde La Torre de los Clérigos


La Torre

Una señora acuñando moneda jejeje



¡Do Dragao!


Oporto y el Duero...sin palabras

El día siguiente era turno del Palacio de la Bolsa, los Jardines del Palacio de Cristal, la Iglesia de San Francisco, y por la tarde....playita :). El Palacio de la Bolsa bien merece una visita, además charlamos largo y tendido con una de las empleadas de allí, sobre lo mal que se llevan portugueses y brasileños. Después nos montamos en el típico tranvía portugués y fuimos, no sin perdernos un par de veces, a los Jardines del Palacio de Cristal, de los que me esperaba algo más. Están bien, pero si vas apurado de tiempo, bajo mi punto de vista, son prescindibles. Y lo que no es prescindible es la playa :). Queríamos ir a una playa que no fuera muy turística, pero al final, por rapidez y comodidad de metro, fuimos a Matosinhos. Al principio nos pusimos muy cerca del puerto y el olor a petróleo era desgradable, pero luego nos alejamos un poco y ya pudimos disfrutar de un agua que, para ser el Atlántico, estaba estupenda. Entre baño y baño, fuimos caminando por las playas, pasamos el Palacio del Queso, al que no entramos, y al final decidimos coger un autobús para ya acercarnos al hotel. Cena y a descansar, que al día siguiente nos esperaba Braga.

Día 2 en imágenes:
Palacio de la Bolsa
Los jardines
El tranvía




Un coche antiguo en los jardines
Iglesia de San Francisco
El Palacio del Queso














La playa, casi para nosotros
¡Que habrá más allá!
El hotel...os dije que era bonito







La motivación principal para ir a Braga, era ver la Iglesia Bom Jesús do Monte, cuyo camino te convalidaba fácilmente una sesión de entrenamiento. Cogimos el tren en la Estación de Sao Bento, otra de las cosas a ver en Oporto, y después un autobús, que desconocía el aire acondicionado, hasta la Iglesia. La visita merece la pena, por lo bonito (y duro) que es subir hasta la iglesia, a lo largo de sus interminables escaleras, adornadas en cada descansillo, a ambos lados, con diversas figuras religiosas. La Iglesia por dentro es lo que es, y los jardines de fuera y las vistas de la ciudad, compensan la subida. Y solo por esto merece la pena ir a Braga, porque la ciudad, la verdad que nos decepcionó. Seguramente hubiera sido mejor elección Guimaraes.

Ya de vuelta a primera hora de la tarde en Oporto, la dedicamos a lo que nos quedaba pendiente, la famosa librería "Lello e Irmao" conocida mundialmente por aparecer en Harry Potter. Muchísima gente, es bonita, y ya que estás en Oporto, tienes que visitarla, pero intenta evitar las horas punta. Y nos quedaba, como decía más arriba, lo mejor del viaje...atardecer y cena en Vila Nova de Gaia. A pesar de que no soy muy de vino, que menos que tomarme una copita en el sitio vitícola por excelencia. Pero lo que estaba rico era la "Francesinha" que tiene bien merecida su fama. Disfrutamos del ambiente en la Ribera del Duero y para culminar cogimos el Funicular que nos lleva hasta lo alto de la ciudad. Uno de las noches más agradables de mi vida, en la mejor compañía posible :).

Día 3 en imágenes:


El camino hasta la iglesia
La iglesia
Los jardines de la iglesia



¡Nosotros!, bueno nuestras sombras :D

La estación de Sao Bento















La Librería de Harry Potter


El atardecer desde el mirador

Vila Nova de Gaia con sus típicos barquitos cargados de vino

La noche sobre el Duero

El jueves era el día de vuelta y aprovechamos la mañana para desayunar (íbamos a ir al Majestic, pero hay opciones mucho mejores y más baratas) y hacer un intento de visita al Mercado do Bolhao...que estaba cerrado :(. Recogida de las maletas y de vuelta a Madrid, con un gran recuerdo, como siempre del país, y en concreto de la ciudad, a la que seguramente volveré muchas veces a lo largo de mi vida.

El Mercado cerrado


El Majestic (desayunamos justo enfrente)


mmmmm rico ricooo



Lo imprescindible para ver:


Oporto en sí es imprescindible, en un fin de semana la puedes ver bastante bien. Pero las cosas que no puedes dejar de ver son: La Torre de los Clérigos, la Catedral de la Sé, Vila Nova de Gaia y la estación de Sao Bento. Por supuesto no dejes de pasear por todos sus rincones y mucho menos ver la ciudad desde los miradores del Duero. Y ya dependiendo de la época del año en la que vayas, un bañito en el Atlántico siempre es de agradecer.